Tema
La Medusa es una obra de inspiración autobiográfica que narra la historia de Odette, una joven de ventipocos años que de repente comienza a notar una medusa flotando en su campo visual. La historia se convierte en un relato íntimo sobre una enfermedad invisible y los efectos de esta en la vida personal de la protagonista.
Puntos fuertes
Uno de los puntos fuertes de la novela es la metáfora gráfica como herramienta narrativa, a medida que avanza el libro, las medusas crecen y se multiplican, por lo que el lector también pierde la visión y el cómic se vuelve en cada página más difícil de leer. Con ello se pretende mostrar al lector cómo es perder el sentido de la vista y hacer la lectura «incómoda», poniéndote en la piel del personaje.
El estilo de ilustración es en blanco y negro con escalas de grises que en ocasiones recuerda al manga. Las emociones, tanto buenas como malas, son representadas tan magníficamente que no hace falta incluir texto para saber que esta ocurriendo. Como ejemplo, el momento del diagnóstico, donde no hay ni una sola palabra, pero la puesta en escena dice mucho de lo que va a ocurrir.
Otro de los puntos fuertes, es la ambientación del cómic, no solo habla de la enfermedad, si no que la historia retrata la vida de una joven normal, con su trabajo, sus amigos, su familia, su amores… haciendo más realista la historia y confrontando la cotidianeidad con la enfermedad.
Por qué es medicina gráfica
La Medusa es una metáfora de lo que podrían ser las miodesopsias, conocidas como «moscas volantes» o «cuerpos flotantes», que son pequeñas manchas, que se desplazan en el campo visual, causadas por sombras proyectadas en la retina por opacidades en el humor vítreo. Una metáfora que nos acompaña durante toda la obra y refleja muy bien el síntoma.
En ningún momento hay un diagnóstico claro de lo que padece Odette, visita al optometrista que la deriva al oftalmólogo, en ciertas viñetas hay carteles que hacen alusión a ciertas patologías oculares como el glaucoma o la degeneración macular, no se sabría decir si es mera decoración de las salas de espera o fueron diagnósticos que se barajaron en su momento.
En varias viñetas, se refleja la espera interminable en la sala del oftalmólogo, el tiempo no corre y la espera se hace inquietante, pero mas inquietante es ver salir a los profesionales de salud de la consulta o ese tecleo incesante en el ordenador, sin cruzar palabra haciendo la espera de resultados más angustiosa si cabe. Esto me lleva a hacer una reflexión de como atendemos a los pacientes y la poca o nula comunicación con ellos.
También es importante el componente de experiencia vital, el compartir la enfermedad con tus seres queridos no es siempre fácil, no se quiere ser una carga y menos aún que sientan lastima por ti. Por ello, el cómic también es un recurso grafico sobre el duelo y como se enfrenta la protagonista a la progresiva discapacidad.
Sin duda, es una combinación espectacular entre arte y experiencia de la enfermedad, que fomenta la empatía y compresión de la enfermedad.
Premios y enlaces de interés
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Artículo sobre la obra (en inglés).
