Tema
Gastroinforme de mi trastorno alimenticio cuenta un capítulo más en la vida de Kabi Nagata, centrado en cómo gestiona su bulimia nerviosa. Para ello cuenta cómo vive la compulsión por la comida y da detalles sobre el tipo de alimentos que más le llama la atención en relación con su trastorno alimenticio.
Puntos fuertes
La obra es una nueva vuelta de tuerca a la vida de la autora, marcada por diferentes trastornos mentales y conductas adictivas que hemos visto en obras anteriores suyas. En esta nos muestra cómo es su vida después del último alta hospitalaria de las pancreatitis que le desencadenaba el alcohol, y con un período de abstinencia que se extiende ya a dos años. Se siente más estable, pero no puede evitar comer compulsivamente, a pesar de que es consciente de padecer un trastorno por ello. Digo es consciente porque habla en todo momento de ello en primera persona, pero un detalle muy llamativo es que no es hasta la página 82 de la obra que no lo llama por su nombre, y hasta entonces utiliza eufemismos y apelativos por no decir bulimia.
Lo más interesante de las obras de esta autora es la franqueza con la que habla de sus problemas, sin ningún intento de maquillar la realidad o justificar su manera de comportarse. Esto es importante para tener una percepción adecuada de la enfermedad, aunque dependiendo de quién pueda leerlas puede transmitir un mensaje inadecuado. La autora es consciente de ello, y lo avisa claramente: cuando está hablando de cuáles son los alimentos que utiliza para cocinar, pensando en la facilidad con que se adaptan a su ingesta compulsiva y posterior vómito, avisa que no pretende guiar a nadie, sino contar su experiencia. Así es, pero no obstante algún lector inapropiado podría verlo como consejos. Si bien con otras obras no era algo tan evidente, en esta que habla de trastornos alimenticios puede resultar algo muy llamativo. Viéndolo desde una perspectiva sanitaria y sin ningún tipo de conexión con la enfermedad, sí es una obra que muestra muy directamente cómo viven la enfermedad los pacientes que la sufren.
El dibujo de Nagata tiene ese tono underground, muy improvisado del que ya hemos hablado en otras de sus obras. Eso le aporta aún más sinceridad, un toque personal que sintoniza bien con el tono de diario que utiliza la autora.
Por qué es medicina gráfica
La obra es pura Medicina Gráfica por la manera en la que una persona afectada de bulimia nerviosa cuenta sus vivencias. En la obra también se tocan temas como el abuso de alcohol, conductas compulsivas y ansiedad generalizada, pero está centrado en el trastorno alimenticio. En ese aspecto es interesante porque cuenta de primera mano cómo vive esa tendencia compulsiva a comer, hasta el punto en que cataloga algunos alimentos como más aptos para su ingesta… e incluso pensando a la hora de vomitar. El hecho de que un paciente piense en ese tipo de cosas da una idea bastante concisa de cómo viven la enfermedad.
Si tuviera que recomendar esta obra a un tipo de lector, creo que puede resultar interesante para sanitarios, sobre todo de Atención Primaria por ser generalmente el primer profesional a la hora de reconocer o tratar la enfermedad; y a cuidadores o familiares. Pero sí tendría mucho cuidado y recomendaría vehementemente que no llegase a manos de lectores que puedan tener una vinculación más personal con esta enfermedad porque, a pesar de que la autora avisa de que es una reflexión personal de su experiencia, puede servir de guía o idea, lo cual no la hace adecuada para personas que hayan pasado o estén pasando por ello.
Cualquier lector que esté familiarizados con anteriores trabajos de su autora, se puede hacer una idea de la manera en la que afronta sus obras y cuenta sus vivencias.
Premios y enlaces de interés
Web de la editorial.
Reseña de Mi experiencia lesbiana con la soledad.
Reseña de Acabé hecha un trapo huyendo de la realidad.
