Tema
El día más largo es la crónica y homenaje del autor hacia su abuelo, narrando sus vivencias y recuerdos junto a él durante el día de su entierro.
Puntos fuertes
El día más largo supone el debut en el mundo del cómic para Mario Barrachina (Yecla, Murcia, 1999), quien ya había trabajado previamente en el mundo de la ilustración y la cartelería.
Los temas principales de este cómic, el duelo, el vacío y el recuerdo, no se abordan desde una visión de tristeza o depresión, sino como la añoranza por la pérdida del ser querido, pero unido al gran cariño y lo hermoso de las vivencias que nos cuenta el autor.
El principal acierto de la obra nace de su propia estructura a la hora de contarnos los recuerdos de la infancia y juventud de Mario, de forma que a través de la lectura se va conectando pasado y el presente, remarcando la importancia de los recuerdos y cómo las vivencias familiares marcan nuestro carácter y nuestra forma de ser.
Por qué es medicina gráfica
Siendo esta la primera novela gráfica de Mario Barrachina, podríamos pensar que su falta de experiencia previa podría ir en detrimento de la obra, algo que desde las primeras páginas queda claro que no va a ser así. Y es que El día más largo arranca con una presentación de personajes en la cual todos van llegando al tanatorio el día del entierro, de forma que la propia narración atrapa al lector y lo deja como un asistente más, siendo este recurso todo un acierto.
Uno de los momento más que aportan mayor belleza y conexión con el cómic son los relatos en los que Mario habla de los veranos en casa de su abuelo, donde los recuerdos del autor conectan con los propios de cada lector. También se aprecian coincidencias con otras obras como La Casa, de Paco Roca. Precisamente es también con el trabajo de Roca con quien podemos comparar a nivel gráfico El día más largo, con dibujos sencillos (que no simples) y colores planos, con tonos fríos para el presente pero cálidos cuando se centra en los recuerdos. El trazo está cargado de expresividad, haciendo que la lectura sea ágil, estando la narración gráfica siempre al servicio de la historia, dando como resultado un guion que siempre nos retrotrae a la infancia de Mario y que encuentra su mayor acierto en las conexiones que establece entre el pasado y el presente.
Si bien su enfoque autobiográfico aporta profundidad a la obra, la historia se ve limitada a mostrar de forma exclusiva la experiencia del autor. Esto limita la representación del duelo a un marco cultural que no nos es ajeno (la visión «occidental»). Pese a ello, el valor de la obra como herramienta de reflexión o empatía no estaría disminuida, sino que podemos enmarcarla como una experiencia particular que resuena de forma universal con nuestra propia cultura.
En definitiva, el cómic de Mario Barrachina aporta una excelente herramienta para abordar el duelo, disipar prejuicios y ayudar a reconocer sentimientos compartidos entre autor y lectores.
Premios y enlaces de interés
Web del autor.
