Tema
Pere y Ángela son los protagonistas de Cuida de Ángela, una patografía gráfica que trata el Alzheimer vivido desde el punto de vista del cuidador. A través de sus viñetas recorremos toda una vida, desde el comienzo de un primer amor adolescente hasta los momentos más duros de esta enfermedad.
Unidos por el gran cariño que se tienen, pero a la vez luchando individualmente sus batallas, tenemos a los personajes principales de esta historia. Por un lado, Ángela, la protagonista enferma de un Alzheimer en un estadío tardío, que se tiene que adaptar a su nueva vida en una residencia; y por otro lado Pere, su marido que lucha incansablemente entre la dualidad de querer cuidarla y el verse sobrepasado por la situación.
Puntos fuertes
Los primeros capítulos empiezan desordenados, tal y como vive una persona con Alzheimer la confusión entre la realidad y el pasado. A lo largo de toda la historia se van entremezclando recuerdos y anécdotas con el tiempo presente.
El uso del color está especialmente cuidado y permite al lector orientarse en la línea del tiempo que tiene que ir organizando en su cabeza. El pasado está hecho a todo color, al final es eso que permanece más intacto, ya que la memoria a largo plazo es la última en desaparecer. El presente es un libre albedrío de colores, queriendo tal vez reflejar que lo mismo ocurre en la realidad. Una mezcla de paletas entre grises y rojos, azules y morados y amarillos y negros, nos configuran un tiempo caótico y complicado.
Con una expresividad de los rostros voraz y con detalles exquisitos en cada viñeta, consigue un relato con gran energía y dinamismo.
Hace alusión al poder de la terapia artística o arteterapia de una manera sutil y romántica. Cuando Ángela, la protagonista y enferma de Alzheimer, pinta sus cuadros, se relaja muchísimo e incluso consigue conectar con el presente. Su marido Pere, que nunca la abandona, organiza una exposición de sus cuadros en la residencia para intentar que se sienta como en casa, incorporando detalles conocidos a un entorno tan desolador.
En las páginas finales de esta novela gráfica podemos apreciar los primeros bocetos y el diseño de personajes que el autor ha querido dejar plasmados. Además, podemos poner cara a los protagonistas que son sus propios abuelos, quedando constancia de que está basada en una historia real, lo que te hace acercarte aún más al autor.
Nota: aunque no es necesario y tiene sentido la manera en la que el autor ha organizado la novela gráfica, si haces una segunda lectura pero esta vez con los capítulos ordenados, descubres nuevos detalles muy especiales. Capítulos ordenados:
- Los raros
- Botella
- Mirar desde el borde
- Saltar al vacío
- La exposición
- Mamá
- Volver a casa
- Residencia
- Recuerdos
- El pasillo
- Cuadros
- La pesadilla
- Decisiones
- Silencio
- Seguir
- Botella
Por qué es medicina gráfica
Desde la alternancia de momentos de claridad con otros de desorden, el no acordarse de cómo realizar las actividades básicas de la vida diaria hasta los momentos de angustia y violencia hacia la persona que quiere… esta patografía gráfica nos adentra en los entresijos de una enfermedad tan impactante e injusta como es el Alzheimer, no solo para quien la vive sino para los que están su lado.
Con una fuerte carga visual de ilustraciones potentes y feroces, Iván Pineros consigue desgarrarnos un poquito el corazón. Con esta historia rompemos un poco más el tabú sobre esta enfermedad, acercamos la realidad de lo que viven muchos cuidadores de personas con Alzheimer en su día a día y nos sentimos un poco más comprendidos al ver que no somos los únicos luchando contra este gran monstruo que borra la silueta de toda una vida.
