Tema
Françoise es enfermera, su marido dibujante. Entre los dos crean esta novela gráfica sobre el trabajo de Françoise que acompaña a personas afectadas con la enfermedad de Alzheimer. En Allí donde vas, la historia se cuenta preservando la intimidad de los pacientes desde un punto de vista íntimo y cotidiano.
Puntos fuertes
Más que una novela llena de color o metáforas, el autor no lleva por una historia con carácter reflexivo que se transmite a través de un dibujo con línea fina y sin color, no es el dibujo lo importante en esta historia: es lo que cuenta y lo que quiere transmitir (y lo consigue), ya que plasma perfectamente situaciones, posturas y gestos que hacen referencia a esta enfermedad. La ausencia de color no se echa en falta, porque consigue transmitir lo quiere y hace pensar al lector más allá de lo que cuentan sus viñetas.
La realidad de los diálogos nos permite reflexionar sobre el sufrimiento real de las familias y los pacientes en su día a día, lo que nos hace ser conscientes de la importancia del acompañamiento y del cuidado que requieren. En cuanto a la narrativa podríamos decir que sigue un ritmo pausado, lleno de escenarios cotidianos cargados de situaciones de fragilidad emocional y física, que hace que el lector se empape en cada pagina de las vidas de los personajes.
Otro de los puntos fuertes de esta novela, es que también cuenta cómo Françoise y su marido buscan la mejor manera de contar su experiencia desde el respeto y la intimidad a los pacientes y sus familias, cosa poco habitual porque por lo general solo vemos la historia, pero no el proceso plasmado en la misma novela, y eso lo hace peculiar pero también especial porque demuestra el cariño y cuidado que han puesto para realizar esta novela.
Por qué es medicina gráfica
Uno de los puntos clave de esta novela para que sea medicina gráfica es la importancia que da al paciente, su familia y el entorno. La enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades cognitivas pueden cursar diferente en cada persona. Esta obra aporta algunos recursos y puntos de vista interesantes para comprender y ayudar tanto a pacientes, familia y personal sanitario. Cómo, por ejemplo, explica brevemente como el método Montessori, que originalmente se creó para ayudar a desarrollar la autonomía en niños pero que después Cameron Camp, psicólogo gerontólogo, lo adaptó a personas con demencia, enfocado en maximizar capacidades residuales y fomentar la independencia de estos pacientes. Por lo que, en la obra, se hace hincapié en que no se trata de negar la enfermedad sino de explorar todas aquellas capacidades que la persona afectada por la enfermedad sigue conservando para mejorar su calidad de vida.
En unos de los capítulos también se refleja la poca empatía o mala praxis por parte del personal sanitario a la hora de comunicar malas noticias, el diagnostico de una enfermedad importante debería darse en un ambiente tranquilo y en persona.
En general es una obra recomendable tanto para familias como para profesionales sanitarios, ya que aporta diferentes puntos de vista, recursos y una dosis de paciencia y saber hacer aportada por Françoise.
Premios y enlaces de interés
Al final del libro, se ofrecen varios tipos de recursos interesantes como otros comics relacionados con el tema. Películas, páAllíginas web y sugerencias de lectura.
